viernes, 10 de abril de 2009

Práctica 5: Tim Berners-Lee, la firma de la revolución en las comunicaciones

Él abrió las puertas al nuevo mundo. Sin él, las comunicaciones jamás habrían sido lo que hoy son. Hablamos de Tim Berners-Lee. Nacido en Londres en 1955, fue el creador de World Wide Web, la red de redes mundial. Fue producto de unir Internet y el hipertexto y aunque, con mirada compasiva, reconoce que no todo el mérito es suyo. Que sin el trabajo de muchos investigadores que desarrollaron Internet en las universidades estadounidenses, nada habría sido posible. Pero lo cierto es que su presencia emana sabiduría, innovación, voluntad, constancia. Herramientas sin las que le hubiera sido imposible crear una Red que “pese a su amplia gama de posibilidades, aún no sabemos cómo sacarle el máximo partido”. Por ese y otros motivos, aún continúa trabajando intensamente en un nuevo proyecto: “La Red Semántica”.

Tim Berners-Lee siempre tuvo en mente crear un espacio que fuera abierto, democrático y libre, apartado de ingerencias privadas y del acoso de monopolios. “La red es más una innovación social que técnica. El peligro surge cuando grandes empresas que venden computadoras y programas empiezan a controlar la información que uno recibe por Internet”. Reconoce con firmeza que “es muy importante garantizar el derecho de cada cual a acceder libremente a la información.” Aún así, no niega que es importante que se garantice cierto control sobre el contenido de la Red. Para ello, sin embargo, desconfía de las regulaciones estatales. “El control de la información es nocivo para las relaciones entre el gobierno y su población, y, a la larga, para la estabilidad del país. Los múltiples instrumentos de filtrado disponibles en el mercado son mucho más eficaces que la censura del Estado” Cree que sistemas como el Pics (plataforma para la selección de contenidos en Internet) son mucho más eficaces.

Pero también señala una amenaza creciente en los últimos tiempos: las patentes. “Esas patentes ponen en peligro la universalidad de la Red y entrañan un grave riesgo para las buenas ideas.” Considera que es un obstáculo importante para el crecimiento en la innovación de la Red y en la búsqueda de nuevas posibilidades de uso. “Para los que están empeñados en crear una Red universal, es un verdadero jarro de agua fría.” También frunce el ceño ante la cuestión de la fiabilidad de la información en la red. “Con los exploradores de la nueva generación y la firma electrónica, dentro de poco estaremos en condiciones de verificar que un documento o un sitio es emitido efectivamente por la persona que creemos.” Pero admite que queda, en este sentido, bastante por hacer: “Queda por saber si una determinada fuente descubierta en la Red es o no digna de confianza. Es imposible. De momento nada permite comprobarlo.”

Sobre su último proyecto, la Red Semántica, Tim Berners-Lee responde con entusiasmo, con esa vivacidad con la que trabajó sin descanso hace 20 años para crear el gran gigante que es hoy la Red de redes. “Tengo un sueño en dos partes para la Red. Primero veo que se convierte en un medio muy poderoso de comunicación entre los hombres. Luego, en la segunda parte, las computadoras cooperan.” Y efectivamente, ahora se encuentra trabajando en esa ambiciosa segunda parte. “La Red semántica irá a buscar la información a diversas bases de datos, tanto en catálogos en línea como en los sitios meteorológicos o bursátiles, y permitirá que toda esa información sea tratada por las computadoras.” En efecto, la información en Internet no sólo estará hecha para ser leída por el ser humano, sino que la computadora podrá identificar contenido y trabajar con él para diversos fines. Con acento decisivo, cierra la entrevista con una potente declaración de intenciones: “Cuando mi sueño sea una realidad, la Red será un universo en el que la fantasía del ser humano y la lógica de la máquina podrán coexistir para formar una combinación ideal y poderosa.”

jueves, 9 de abril de 2009

Práctica 4: Larga vida al periodismo digital

El pasado viernes 13 de Marzo se cerró en la ciudad aragonesa de Huesca el X Congreso Nacional de Periodismo Digital. Tras las exitosas ediciones anteriores, este año, según apunta la propia organización, ha sido un éxito total de público y audiencia a través de Internet. El Congreso contó con un total de 13 horas de sesiones de análisis, ponencias, exposiciones y debates sobre el futuro del periodismo en la red, sobre la situación de esta modalidad periodística por la crisis que atraviesa el país y sobre otras cuestiones relacionadas con la publicidad y el marketing.

El ganador del premio en esta edición, el periodista David Berianin, Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, quien apuntó que la profesión del periodista está viva y que en la actualidad y debido a la gran competencia entre medios y formatos, sólo tendrá cabida el periodismo de verdad. Declaró que si el periodismo es capaz de minimizar costes y maximizar a su vez sus posibilidades, principalmente a través de la red, podemos estar hablando de “una de las páginas más brillantes del periodismo de hoy”.

Destacado fue también el coloquio abierto que mantuvieron Leire Pajín (PSOE) y Soraya Sáez de Santamaría sobre el tema “Internet, política y periodismo”. La encargada de moderarlo fue la periodista de TVE Ana Pastor. Se trataron temas de verdadero interés para el futuro del periodismo en red, y las principales conclusiones que se extrajeron fueron la importancia de abrir espacios nuevos al debate político a través de Internet y la capacidad de Internet para fomentar la participación ciudadana en política.

Otros temas importantes que se trataron fueron la formación del periodista, la brecha generacional que impide a gran parte de la población el empleo de Internet, los nuevos perfiles profesionales de esta profesión o la necesidad imperiosa de mejorar la calidad de la banda ancha en nuestro país. El Congreso lo cerró Nacho Escolar haciendo hincapié en que el periodismo digital saldrá fortalecido de la crisis, principalmente por el mal momento que atraviesa el periodismo en papel.